Vincularse o el arte de vincularse, la educación social al servicio del “ser”

“El recurso más poderoso, para ayudar a una persona a cambiar, son las relaciones en las que participa”.

Quizás sea un acto de soberbia hablar del Arte de vincularse y de vincularse como “Arte”…. en una sociedad que con sus más y con sus menos, vive la vinculación como un enemigo del que hay que escapar y protegerse.

Hay que; desconfiar, dejar-de-confiar, en los otros, en los proyectos que no puedan palparse con inmediatez, en todo aquello que no se pueda, tocar, comprar, gastar, acumular, para luego usar y tirar y volver a empezar una y otra vez en un proceso sin fin… en el que el único “señor” que decide y controla lo que hay que hacer y conseguir… ¡soy yo mismo, conmigo mismo! ¡yo misma, conmigo misma!

Podríamos llamarle, “la falacia del poder de la soledad o del poder de la individualidad”….

Nada más lejos, de lo que pretende un Educador o Educadora- que educa, que educan- que se deseduca, de lo que no fortalece, acerca y agrupa.

Que acompaña-al que acompañan, que se duele- al que le duelen, las diferentes realidades que acoge en su trayectoria profesional y vital.

Sería un acto de omnipotencia, verter aquí o intentar complementar (si eso estuviese en mis manos), las teorías, ideas, estudios y orientaciones sobre la vinculación y sus procesos, escritas por especialistas de amplio reconocimiento internacional.

Lo que quizás si sea un acto de humildad y de necesidad, es expresar, lo que tantos profesionales desearíamos, poner en papel sobre este arte, que día a día, mes a mes, experimentamos como un doloroso a la vez que orgulloso reto y que inunda nuestras vidas y días desde su principio a su fin.

Vincularse es un Arte, sí, como Amar. Es un acto de valentía, de riesgo, de desnudez, de apuesta “sin red” por y para otros, con los que nos encontramos en una realidad:

  • Compleja, desgarradoras y esperanzadora, en ocasiones,
  • En otras, con desesperado deseo de una mano que tire de la suya, hacia arriba, hacia un cielo más luminoso y alejado de la negrura de la exclusión,
  • En otras -las menos-, ejerciendo un dulce paseo de compañía, de descubrimiento, de sanación de heridas descubiertas a lo largo del paseo, de respuesta, al ansia de la incondicionalidad de alguien, que con su presencia, ayuda a desvelar de qué forma puede uno, llegar a asumirse, quererse, tomar decisiones, dar pasos hacia la Vida….
  • En otras….en otros….tantas otras y tantos otros como realidades, nos toca acompañar.

Vincularse, profesionalmente, técnicamente… desde “el saber hacer”, desde el “saber aprender”, desde el “saber hacer y aprender con otros”  es el arte  de estar dispuesto o dispuesta  a que la realidad que me toca vivir, sirva para que construya a otros u otras, se convierta en apoyo y compañía para otros u otras…. que se sienten en situaciones de aislamiento, soledad, bloqueo, fracaso, vergüenza, pero también con  unas ganas inmensas de decir:

”Estoy aquí”

“Soy valioso, valiosa”,

“Hay personas que me quieren”

“El mundo es un lugar seguro”.

Todos estos procesos de vinculación, todos estos medios, todos estos “saberes”… sólo se transforman en Arte, cuando quedan transidos  por mi “saber ser y estar”, “saber ser” muy próximo al corazón y al arte de Amar, con todo lo que conlleva para nuestro escondido y protegido mundo de las emociones y con todas las gamas de color que pone cada día a nuestra vida….

El negro del sufrimiento, el gris del dolor, el blanco de la impotencia, el verde de la esperanza, el azul de los progresos, el rojo del calor o de la violencia o de la frustración que provoca la realidad del otro u otra en mi vida, el naranja de la lucha contra las circunstancias adversas que se suman a la intervención….

Podría continuar con toda la paleta de colores y gamas; eso ya lo dejo al “sentir”, de cada profesional “del corazón” que me esté leyendo, y al de todas aquellas personas cuyas entrañas se sientan llamadas al encuentro y a la confianza en los encuentros que la vida nos proporciona.

La vinculación es un Arte cuando descubrimos lo fuertes que nos hace la compañía incondicional de quien está con nosotros, por quien somos y no somos, por lo que tenemos y no tenemos, por lo que decidimos tener o  dejar de tener o de tirar….

En este proceso, mi “saber ser y estar”, evoluciona, involuciona, se estanca, reemprende la marcha, al ritmo de la VIDA, de los y las que me toca acompañar.

Vincularse, vincular sanamente, como persona, como profesional, como madre/padre, como pareja, como figura que educa… sólo pasa por vivir, por estar dispuestos y dispuestas a acoger las diferentes realidades que nos trae nuestro hacer y estar… desde el profundo y avergonzado respeto, por la riqueza de quien se nos muestra enfrente y a quien desde ese instante nos sentimos “enlazados” irremediablemente, prestando, donando a su recorrido personal, lo que tenemos y somos…. nuestro ser, nuestras herramientas, nuestros límites, nuestros cansancios, nuestra capacidad de esperar contra toda esperanza.

Vincularse es decir sí, a otro u otra, que se me ofrece para descubrir junto a él, como a mí mismo…lo que “podemos y estamos llamados a llegar a “ser…”

¿Te apetece descubrir y apostar por esta senda para VINCULAR, para SER y ESTAR, para vibrar, en definitiva…para CAMBIAR?

Inmaculada Díaz Molano

Inmaculada Díaz Molano

Educadora Social en el Distrito de Fuencarral-El Pardo
Inmaculada Díaz Molano

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